1) En lo personal creo que el género más rico es la poesía, que es la palabra justa. La crónica es un lenguaje distinto del que ofrece el periodismo diario. Es reflejar una historia real como si fuera un cuento, pero sigue siendo parte de la realidad. Considero que la crónica, a diferencia de la crónica noticiosa, no tiene límites establecidos por eso nos permite divagar un poco más.

2) Creo que los temas marginales llaman mucho la atención a la hora de buscar temas para crónicas, pero no me parece que sea así en general. Se puede hacer una buena crónica sobre una tarde de la Presidenta -si ella lo permitiera- o una cena con el rey de España o un día con Grobocopatel, como salió en Anfibia. 

3) Se necesitan mutuamente. No hay crónica sin calle (no se puede hacer con el culo apoyado en la silla) pero no podríamos escribir una crónica sin antes haber pasado por García Márquez, Soriano, Hemingway, Chandler, Walsh y muchos maestros que nos enseñaron con sus lecturas. 

4) Creo que entre tanta pastilla de diario, notas mal redactadas, operetas periodísticas, informaciones no chequeadas, twitters, facebooks y "Me gusta" todavía quedan personas que se dejan encantar por una buena historia. Creo que si hay un lector de crónicas es aquel que al leerla piensa "esto a mí también me podría pasar". 

5) Porque puede ser un poco una película, una linda canción, una noticia, un cuento, una mini novela, alguien como vos y como yo; porque puede llegar a ser la vida misma.